La pelota no se mancha
Estoy convencido de que ir al estadio es uno de los ritos más sagrados de un padre con su hijo. Lo hacía mi abuelo con mi papá; lo hizo mi papá conmigo; lo haré yo con mi hijo. Cuando era niño, me daba miedo entrar al Estadio Nacional para ver los partidos de Chile. El público rugía fuerte. Yo le tomaba fuerte la mano a mi papá, como hasta ahora. Era la época de Francia 98, de la dupla Za/Sa y del eterno Nelson Acosta. No era la hinchada sometida a precios muchas veces prohibitivos ni el país globalizado de hoy. Era un Chile abriéndose al mundo, maravillado por lo que se le presentaba ante sus ojos; el país de Viva el Lunes y Video Loco.
El fútbol siempre ha sido un ritual. Cuando Alexis Sánchez marcó el penal del triunfo ante Argentina en la Copa América del 2015, pensé inmediatamente en mi abuelo. Creo que mi papá también. Toda una vida esperando ver ganar a Chile y........
