Padre
“Traed el becerro grueso, y matadlo. Y comamos, y hagamos fiesta. Porque este hijo mío estaba muerto, y ha revivido; se había perdido, y ha sido hallado”. Luc.15:23,24
¿Cuántos de mis apreciados lectores habrán tenido una experiencia, donde un hijo, les recuerde la historia bíblica del Hijo Pródigo. Cuyo caso se encuentra en el capítulo 15 del libro de Lucas?. Seguramente serán muchos. Padres derramando copiosas lágrimas al ver como un hijo amado, a quien se le ha dado todo, paga tan mal. Otros, que nunca lograron verlos regresar por cuanto el pecado se los arrebató con la muerte. Aquellos que han vaciado su corazón víctimas del dolor al ver que sus hijos han tenido que emigrar gracias a líderes corruptos que solo gobiernan para sí mismos sin poder contener el estruendo de un llanto irrefrenable.Pero utilizar un artículo de prensa para presentar un análisis pormenorizado acerca de esta historia, no sería suficiente. Sin embargo, vale la pena comentar la actitud de aquel padre cuando ve a lo lejos la........
