Soliloquios de Café: “El Civismo”
El civismo (del latín civis, ciudadano y civitas, civitatis, ciudad) o urbanidad se refiere a las pautas mínimas de comportamiento social que permiten a los practicantes convivir en sociedad de manera civilizada. El civismo nace de la relación de una persona con su localidad, nación y estado.
Un ejemplo de civismo es cómo se comporta la gente y cómo convive en sociedad. Se basa en el respeto al prójimo, al entorno natural, al ambiente y los objetos públicos; la buena educación, urbanidad y cortesía.
El uso del término civismo tuvo su origen en la Revolución francesa e inicialmente, aparece unido a la secularización de la vida que ésta supuso.
Las normas del civismo parten del hecho de respetarse mutuamente para tener una convivencia agradable, acatando a la Constitución Nacional, las leyes y reglamentos de la República, incluidos los Derechos Humanos, las leyes protectoras del ambiente y las de tránsito terrestre.
Por ejemplo, los vecinos usan continuamente las instalaciones y los servicios de la comunidad y se interrelacionan continuamente, por eso, es vital que haya una buena convivencia entre ellos, es decir, ser educado y amable de manera que no haya conflictos.
Pudiéndose poner en práctica el principio del derecho que expresa:
“El derecho de las personas termina........© El Impulso
