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Carora en 1919: “La densa niebla de la monotonía habitual de la parroquia”

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21.01.2026

Acababa de terminar en Europa la horrorosa primera guerra mundial, Alemania es humillada en Versalles en 1919, la fatídica Gripe Española comienza su esperado retroceso, tímidamente se inicia la industria petrolera en Venezuela, el general Juan Vicente Gómez sufre un conato de golpe en enero, en junio fallece el médico Dr. José Gregorio Hernández, el diario El Impulso de Federico Carmona y familia decide mudarse desde Carora, su lugar de nacimiento el 1º de enero de 1904, a la pujante ciudad de Barquisimeto, ocasión cuando el bachiller José Herrera Oropeza (1885-1935) resuelve llenar ese hueco informático fundando el Diario de Carora el 1º de septiembre de 1919 con el quijotesco editorial Por las llanuras manchegas. El periódico pronto se convierte en refugio de la elite cultural con figuras como Cecilio “Chío” Zubillaga, Agustín Oropeza, Francisco Manuel Mármol, Dionisio Oviedo G. y el propio José Herrera Oropeza.

Es un diario con evidentes inclinaciones literarias, pues su primer número inicia con un poema del mexicano Amado Nervo, recién fallecido en mayo de 1919, titulado Primera Página, donde se expresa la lucha y la búsqueda de la vida. En esta obra el poeta invita a la lectura a través de una invitación a subir a un Arcano, simbolizando la búsqueda de la espiritualidad y la conexión con lo divino. La letra destaca la belleza y la oscuridad de la naturaleza, reflejando la dualidad de la vida y la muerte.

Entrega el novel periódico en los siguientes números del mes de septiembre diversos cuentos: Dos muertos de un tal ABC, El héroe, La Tumba, Muerte de Galba, de Luis de Oteyza, Un buen juez, un mal matrimonio, de Verville, El Milagro, Los tres espejos, Muerte de Salomé de Rubén Darío, De guardia en la prisión, De cómo “Alright, resulta a veces “All wrong”, El legado del suegro, Unas bodas de oro, un poema de Francisco Villaespesa El poema del desierto, de José Santos Chocano Senos de Reina, El gran siglo de Felipe Sassone,

El nuevo periódico caroreño “De intereses generales”, tal como se autocalifica El Diario -cosa sorprendente que deberían imitar los periódicos actuales- parece más una revista literaria que otra cosa o un vulgar pasquín.

Pero merece destacado lugar la novela Robinson Crusoe de Daniel Defoe, editada en 1719 en el Reino Unido, presentada por entregas en una reducción (resumen) de Dionisio Herrera. La empresa editora Tipografía del Comercio de El Diario la imprime en presentación de folletín.

La isla es poderosa metáfora del aislamiento y la manera en que el náufrago resuelve y afronta problemas, tal como la ciudad de Carora en su secular recogimiento en el semiárido larense venezolano soluciona sus problemas en relativa soledad. La ciudad se mira a sí misma en la poderosa narrativa de Defoe. En un vasto erial colocada la urbe desde el siglo XVI, ciudad de blancos que logra admirar y levantar elogios a Oviedo y Baños, José........

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