Los fuertes hacen lo que pueden; los débiles sufren lo que deben
Triste y cierto, casi tres mil años después de que lo afirmara Tucídides, general y historiador ateniense.
Es cierto porque es verdad que cuando se impone la voluntad del fuerte, son los frágiles los que más sufren. Sin la protección del estado de derecho, del imperio de la ley, los más vulnerables no tienen como defenderse de las feroces dentelladas de los poderosos. Ahora, el único sistema político que tiene el principio de igualdad frente a la ley como columna vertebral, el único en que impera la ley y no la voluntad desbordada del gobernante, es la democracia. Y desde la emergencia de la democracia, se estaba construyendo un nuevo orden en el que predominaba la norma jurídica, común para todos, y no la ley del más fuerte.
Es triste también porque después de........
