No son pobres porque quieren
La pobreza en Colombia no es resultado de voluntades individuales, sino una compleja trampa estructural que nos desafía como nación. Esta premisa cobra una realidad desgarradora cuando se le pone un rostro. Como la de una familia que conocí recientemente, con una madre de avanzada edad, con sus piernas amputadas, y dos hijas con discapacidad profunda que conviven en un espacio donde el piso es la única opción para el descanso. Su sustento proviene de José, un joven que intenta proveer por cinco adultos con la venta informal de bolsas, en un entorno donde las carencias más básicas -desde un sanitario y una estufa- son la norma.
La producción El juego de la vida, basado en un estudio de la Universidad de los Andes, fundamentado en un rigor........
