La salchipapa es adictiva
No me cabía en la cabeza que la gente a mi alrededor hablara tanto de la salchipapa, ¿cuál era la gracia de comer una salchicha y una papa en un plato o en una cajita de icopor?, hasta que un día, Gala y Fiorella, mis hijas menores, me sacaron del error. En el apartamento de enfrente donde vivo preparan comidas rápidas y siempre pido la mazorca desgranada, cualquier día nos dio pereza cocinar y preferimos pedir enfrente. Les protesté bastante cuando propusieron la salchipapa con el mismo argumento de cómo yo las imaginaba. Espera y verás, me dijeron al unísono.
¡Oh, pobre de mí, cuán ignorante soy! ¡Los dioses de la gastronomía perdonen mi arrogancia y........
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