El libro que me enseñó a discutir con Dios
La brisa del mar entraba por los amplios corredores del Seminario Regional Juan XXIII y llenaba de frescura los salones de clase. Allí hice la primera etapa de mi formación. Fueron años de estudio, oración, fútbol y largas conversaciones que terminaron orientando mi vida. Uno de los grandes tesoros que encontré durante esa etapa fueron los salmos. No solo porque oramos con ellos todos los días, sino porque en la clase del padre Carlos Eduardo Zapata entendí por qué los salmos han acompañado la oración de tantas generaciones
Los salmos me enseñaron que debía hablar con Dios desde la vida real. En estas letras no aparece una oración idealizada. Con ellos aprendí a pelear con........
