Agallas presidenciales
Valor, determinación ejecutiva y principios distinguieron a los servidores públicos del operativo protagonizado por el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla, y al equipo de seguridad del Gobierno de México encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo quien, en un ejemplo de decisiones transformativas de la seguridad mexicana, muestra el significado de equilibrios y carácter donde la soberanía nacional y la disposición colaborativa fueron centrales.
La nación debe acompañar a las familias de los 25 integrantes de la Guardia Nacional fallecidos en el cumplimiento de su deber y respaldar la continuidad de un esfuerzo sin precedente durante el cambio de régimen y frente a una reacción también inusitada de una de las dos principales organizaciones de alta peligrosidad del país.
El poder transitaba entre la administración del conflicto y la postergación de la crisis. Por eso, la caída de Nemesio Oseguera, El Mencho, representa la disrupción y redefinición del concepto de autoridad frente a la violencia y concita reconocimiento general.
Operativo y abatimiento reivindican el monopolio legítimo de la fuerza del Estado. Al autorizar una acción de esta magnitud, la Presidenta Sheinbaum abandonó la orilla de la contención para adentrarse en la confrontación directa contra grupos criminales impositivos de sus propias reglas.
Tener agallas en política es lo identificado por los griegos como thumos, el ímpetu anímico que permite a la razón imponerse sobre la inercia y concretar acciones sin precedentes.
Durante años, el CJNG operó con capacidad de fuego, redes de corrupción extendidas y control territorial en diversas regiones. Enfrentarlo implicaba asumir riesgos reales, costos humanos y consecuencias políticas, así como disposición de tomar decisiones difíciles.
El operativo en Talpa, Jalisco, fue resultado de un enorme trabajo de inteligencia enriquecida de la procedente de Estados Unidos. Al honrar el sacrificio de los fallecidos representantes de la GN, la Presidenta reitera una virtud frecuentemente omitida por quienes en el terreno enfrentan a los delincuentes: "grandes hombres y mujeres que siempre están dispuestos a dar la vida por los demás".
En esta arquitectura de seguridad, la labor de Omar García Harfuch desde la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana ha permitido vincular inteligencia y acción. Y fue él uno de los primeros en reconocer el liderazgo del Ejército.
Concordancia y respaldo desde el centro del país. La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, desplegó estrategia de colaboración ante posibles reacciones, las cuales no se presentaron como ocurrió en otras entidades.
El abatimiento de Oseguera deja una lección sobre el ejercicio del poder: agallas presidenciales de Sheinbaum como parte de esta historia trascendente.
POR SALVADOR GUERRERO CHIPRÉS
COORDINADOR GENERAL DEL C5
