De críticos a millonarios: el milagro Morelos
No llegaron al estado de Morelos por mérito, ni por vocación de servicio, llegaron “literalmente” porque prestaron una casa. Así, Carlos y César Pérez Herrera, los llamados “sobrinos” de la gobernadora Margarita González Saravia, son hoy uno de los secretos peor guardados del gobierno de esa entidad: hombres de negocios enquistados en las decisiones del poder público, moviendo dineros, acomodando contratos y cobrando favores con intereses.
Una casa a cambio de un gobierno, así de sencillo y de escandaloso; la residencia que sirvió como casa de campaña tiene hoy su precio y ese precio se paga con influencia, con acceso y con decisiones económicas que benefician a sus empresas. No son funcionarios, son acreedores del poder y Morelos está pagando esa deuda.
Hay que recordar que........
