Ajolotizados
Está muy bien que la Ciudad de México tenga, para el Mundial, una ¿mascota?, ¿emblema?, ¿batracio de compañía?, ¿animal chamánico? Llámenlo como quieran. Está muy bien, sin duda, que esa mascota sea el inquietante ajolote, bicho raro y entrañable donde los haya, y bicho, sobra decirlo, chilanguísimo. Está muy bien que el bicho raro y entrañable sea el epicentro estético, en plan festivo y sonriente, de una ciudad que, cómo no, tiene que darse una chaineadita, con tanta pintura en colores brillantes, para recibir a las visitas, mexicanas o foráneas, que ojalá sean muchas. Pero hay un problema. El problema es que la chaineada es lo último que hacen los señores para recibir a las visitas.........
