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El doble rasero de Estados Unidos y la nueva retórica del “narcoterrorismo”

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23.03.2026

Estados Unidos vuelve a mostrar una profunda contradicción entre su discurso democrático y sus prácticas internas y externas. Bajo un pretexto renovado, el “narcoterrorismo”, Washington reactiva viejos patrones de presión sobre América Latina, mientras evita revisar su propia responsabilidad en la violencia regional.

Durante el primer mandato de Donald Trump, EU reforzó su papel como mayor productor de armas en el mundo, y elevó su gasto militar a niveles sin precedentes. Al mismo tiempo, enfrenta una epidemia interna de violencia: más de 40 mil muertes por armas de fuego y cientos de tiroteos masivos en 2024. A pesar de ello, se recortan fondos para salud, educación y programas comunitarios.

La contradicción se agrava con el consumo de drogas. Más de 59 millones de estadounidenses usaron sustancias ilegales en 2024 y más de 80 mil murieron por sobredosis. Sin embargo, Washington insiste en responsabilizar a sus vecinos, ignorando la demanda interna que sostiene el negocio.

El flujo de armas hacia el sur es igualmente crítico. Investigaciones muestran que más de 500 mil armas estadounidenses cruzan cada año hacia México y América Latina; la mayoría termina en manos del crimen organizado. Aún así, EU exige políticas punitivas en otros países sin atender sus leyes laxas ni el tráfico ilegal de armas que opera desde su propio territorio.

En 2025, la narrativa del “narcoterrorismo” resurge como herramienta electoral y geopolítica, especialmente ante el valor estratégico del petróleo venezolano y el litio mexicano. La historia Irán-Contra, unas operaciones encubiertas recientes, demuestra que cuando conviene, los principios se flexibilizan.

La seguridad regional requiere cooperación real, no amenazas. Estados Unidos debe reconocer su papel en el tráfico de armas, la demanda de drogas y la inestabilidad que proyecta hacia el sur. La autoridad moral no se proclama: se construye con coherencia.

“Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás claramente para sacar la paja del ojo de tu hermano.”

Eleazar Benjamín Ruiz y Ávila


© El Heraldo de México