Gobernar las consecuencias
El abatimiento de El Mencho es, en principio, un hecho de gran relevancia. Por el perfil del personaje. Por el tamaño del cártel que encabezaba. Por la señal de autoridad que envía una operación de esa magnitud.
El problema empieza cuando de ese hecho se desprenden conclusiones demasiado rápidas y definitivas. Porque la neutralización de un objetivo de alto valor como él puede ser, al mismo tiempo, un éxito táctico, un resultado de incentivos políticos internos o externos, y un detonador de más violencia. No hay contradicción: hay distintos niveles de análisis y distintos plazos para evaluar. Conviene distinguirlos.
También conviene evitar dos reflejos habituales en la coyuntura. Uno es el triunfalismo: celebrar que cayó un capo como si........
