Funar a las legiones de imbéciles
En la semana los Marineros de Seattle fueron apaleados 22-0 por los Cerveceros de Milwaukee. La abultada pizarra es escandalosa lo es más que el pelotero estrella Julio Rodríguez estaba tan distraído que pensó que el fly que atrapó en el jardín era el tercer out y regaló la bola a los aficionados. No es la primera paliza en Grandes Ligas ni tampoco que un jugador cometa un error tan garrafal. La prensa deportiva dio cuenta del hecho sin crucificar a nadie, sin conminar a los beisbolistas a vender sus carnes, sin mandarlos a realizar labores domésticas.
Bien decía Umberto Eco que las redes sociales le dieron voz a legiones de imbéciles que antes sólo hablaban en un bar sin dañar a la comunidad y que el........
