La flor de campeón
La historia de Efraín Juárez no es solo la de un entrenador que hoy dirige a Pumas; es la de una generación que cambió la narrativa del futbol mexicano. Aquella selección campeona del mundo Sub-17 en 2005 no sólo levantó un trofeo, transformó mentalidades.
Pasamos del “sí se puede” (cargado de duda) al contundente “se pudo”. Juárez es producto directo de ese quiebre cultural, de ese momento en el que el futbol mexicano dejó de verse como aspirante y comenzó a asumirse como protagonista.
Ese ADN competitivo no se quedó en el recuerdo juvenil. A lo largo de su carrera, Juárez buscó escenarios fuera de México, entendiendo que el crecimiento muchas veces implica incomodidad. Su paso por el extranjero, donde también logró títulos, habla de un perfil que no se conforma con lo local. No todos los futbolistas mexicanos se atreven a salir, y menos aún a consolidarse; hacerlo........
