La migración no es el problema
Las imágenes virales de miles de personas lanzándose al mar para alcanzar Ceuta vuelven a recordarnos una verdad inherente a la humanidad: la migración no es el problema, sino el síntoma. Detrás de cada mujer, niños, jóvenes y hombres que desafía las olas, de cada familia que abandona su hogar y de cada persona que cruza una frontera sin saber qué encontrará al otro lado, existe una cadena de fracasos políticos, económicos y sociales que trasciende cualquier frontera y límite.
Sin embargo, la respuesta pública suele reducirse a un debate estéril entre abrir o cerrar fronteras. La izquierda insiste en la protección de los derechos humanos; la derecha exige mayor control y expulsiones inmediatas. Ambas posiciones contienen elementos legítimos, pero ninguna es suficiente mientras la política siga observando el fenómeno migratorio únicamente desde una única óptica nacionalista. Es la política........
