Digan sus nombres
“Digan sus nombres. Digan sus nombres”.
Ese era el grito que se repetía durante una transmisión en vivo desde Stonewall, en Nueva York. El lugar tiene historia: allí fue donde, en 1969, una serie de revueltas encabezadas por mujeres trans, latinas y afroamericanas marcaron el inicio del movimiento moderno por los derechos de las personas LGBTIQA .
Pero esta vez la convocatoria tenía otro motivo, uno tristemente célebre.
La vigilia se realizaba en memoria de las víctimas de la masacre ocurrida en el club nocturno Pulse, en Orlando, del año 2016, donde 49 personas fueron asesinadas y otras 53 resultaron heridas en uno de los ataques más letales contra la comunidad LGBTIQA de la historia reciente.
Entre velas, flores y lágrimas, la multitud repetía una y otra vez la misma consigna: “Digan sus nombres”.
Entonces comenzaron a hacerlo. Uno por uno. Fueron nombrando a las 49 personas asesinadas aquella noche, nombrándolas para que no se les olvide, nombrándolas para que........
