Mucha certeza… poca inversión
Una vez más, la presidenta Claudia Sheinbaum convoca y se reúne con líderes del sector empresarial para lanzar, por enésima vez, mensajes que convoquen, convenzan y movilicen al sector privado a invertir en el país.
Los mensajes son repetitivos, cíclicos: el país tiene certidumbre absoluta; las inversiones gozan de total certeza en el marco jurídico; este debe ser el año del despegue de la inversión.
Es encomiable la labor de la jefa del Ejecutivo federal, saliendo a la escena para “vender” una realidad que, a los ojos de los empresarios y dueños del capital, no corresponde con el país.
La presidenta prefiere ignorar o, mejor dicho, borrar con palabras y discursos alegres y amenos, que su gobierno impulsó y aprobó una reforma judicial que modificó por completo la independencia, autonomía, solidez y credibilidad de la Suprema Corte de Justicia, sin hablar del entramado completo de juzgados, tribunales, consejo de disciplina y otras tantas ocurrencias.
La reforma, en los hechos, contrajo la inversión y la certidumbre de los empresarios.
Las causas son simples: no confían.
¿Cómo confiar cuando hay una ministra que merece regresar a la Facultad de Derecho, porque insiste en hacer juicios retroactivos y reabrir expedientes........
