México quiere jugar en la primera división farmacéutica
Durante años, México fue visto por las grandes farmacéuticas como un mercado importante, sí, pero no necesariamente estratégico. Un país atractivo por volumen, aunque limitado por burocracia, incertidumbre regulatoria y una visión de corto plazo sobre la innovación. Algo parece estar cambiando. Lentamente, quizá demasiado lento para los pacientes, pero suficiente para que compañías globales como Bayer comiencen a hablar de México no sólo como consumidor de medicamentos, sino como posible jugador de grandes ligas farmacéuticas en investigación, producción e innovación farmacéutica.
Ahí aparece un dato relevante que suele pasar desapercibido fuera del sector: la competencia farmacéutica global ya no ocurre únicamente en laboratorios o mercados. También sucede entre países. Cada casa matriz decide dónde instala producción, dónde desarrolla investigación clínica, dónde lanza primero nuevas moléculas y hacia qué regiones dirige miles de millones de dólares en inversión.
Daniel Londero, director general de Bayer Pharma México, lo resumió con una frase poderosa durante una entrevista reciente con Mundo Farma: “Compito contra mis colegas de otros países para atraer producción e inversión”.
La declaración ayuda a entender el tamaño de la disputa silenciosa que hoy enfrenta México, porque mientras buena parte de la conversación pública sigue concentrada en autosuficiencia, soberanía y compras públicas, la........
