Inversión en marcha y activación de los Polos de Desarrollo
El año pasado, México hizo anuncios por 61 mil millones de dólares, en donde empresas internacionales optaron por no sólo reinvertir utilidades sino apostar más recursos en el país, enfocados principalmente en logística, energía, consumo e infraestructura.
A la par, el llamado Plan México de la presidenta Claudia Sheinbaum ganaba simpatías entre el sector empresarial y financiero, ya que así como en el pasado se tuvo un proyecto sexenal para crecer con la llegada de inversiones, por ejemplo en el rubro energético, ahora se tienen varias oportunidades principalmente en infraestructura, pero también en ir a zonas del país en donde tradicionalmente se había dejado de lado.
Y eso fue llenado con los llamados Polos de Desarrollo que llevan en la Secretaría de Economía a cargo de Marcelo Ebrard, proyectos que han ido ejecutándose poco a poco, al destinar a diversos funcionarios a “destrabar” la burocracia que impide que puedan los empresarios invertir de manera más rápida. Pero también han trabajado en crear puentes, ya que dado la incertidumbre global –y también local–, también con todos los cambios jurídicos que se han hecho y siguen aplicándose, invertir no es cuestión de fe y se ha logrado convencer de las ventajas de estos polos.
Por eso, todo un logro que en menos de 24 meses se pudiera poner en marcha en el centro del país el que será el primer polo de desarrollo, o mejor dicho, el primer piloto de este esquema, en Huamantla, Tlaxcala, en donde lo más relevante es que precisamente no se dio en zonas del país tradicionalmente atractivas o conocidas por sus cadenas productivas y con 500 millones de dólares se unirá precisamente a otras cadenas que están en el Bajío del sector automotriz,........
