La radiografía de la actividad productiva: ¿dónde duele?
Los datos finales del PIB para primer trimestre no pintaron el peor escenario, pero tampoco permiten dormir tranquilos.
El INEGI reportó que la economía mexicana se contrajo -0.6% frente al trimestre previo, con cifras desestacionalizadas, y creció apenas 0.4% a tasa anual. La estimación oportuna había sido todavía más adversa. Esa corrección evitó la fotografía de un desplome, pero no cambió el resultado esencial: la economía entró a 2026 con menos fuerza de la que se suponía y con una desaceleración más extendida de lo que sugiere el dato agregado.
Para entenderlo conviene separar dos planos. Las cifras desestacionalizadas sirven para medir el golpe coyuntural: las actividades primarias cayeron 1.7%, las secundarias 1.0% y las terciarias 0.4% en el trimestre. Las cifras originales, con mayor desglose, permiten bajar al detalle sectorial y observar de dónde viene el freno. Leídas juntas, ambas series cuentan la misma historia: el problema ya no está concentrado en un solo frente. Duele en muchas partes.
Las reseñas de lo ocurrido dicen que fallaron agricultura, manufactura y servicios. Es cierto, pero el detalle se requiere para entender el fondo.
El campo tuvo la mayor caída trimestral, pero no es el centro de la historia. Las actividades........
