USA: poder latino
Imagine por un momento la escena. El país que ha convertido el control migratorio en bandera política, que ha hecho de la frontera un emblema de soberanía y que, en el segundo mandato de Donald Trump como presidente, ha endurecido el lenguaje y la práctica del poder frente a lo latino, enciende sus pantallas para presenciar el espectáculo más visto del año.
Sin embargo, en ese escenario donde se cruzan identidad nacional, dinero y relato político, lo que irrumpe no es el discurso de la exclusión, sino la evidencia demográfica. No aparece el muro como símbolo, sino que aparece el español y lo latino como realidad. No se impone la fantasía de “deshacer” el mestizaje, sino la confirmación de que ya es parte constitutiva de Estados Unidos.
Lo que ocurrió esa noche no fue solamente entretenimiento. Fue una confrontación simbólica entre una narrativa oficial –la de la purga, la deportación, la amenaza– y una realidad social que no se deja borrar. Cuando esa realidad se instala en horario estelar ante decenas de millones, deja de ser cultura y se convierte en mensaje político.
Con perspectiva, cabe preguntarse cómo es posible que, después de reforzar el aparato federal de control fronterizo y migratorio –con presupuestos que, sólo en el caso de la Patrulla Fronteriza y aduanas (CBP), rondan los 19.8 mil millones de dólares en el año fiscal 2025, y con paquetes........
