El socio perfecto cambia según la etapa del negocio
Existe una sentencia generalizada de que “cuando dos socios siempre están de acuerdo, uno de ellos sobra”; sin embargo, resulta demasiado simplista para darle trascendencia al momento de evaluar con quién acompañarse en un proyecto de negocio.
En principio, es básico pasar el filtro de aspectos técnicos, legales y financieros en dicha evaluación, pero conviene recordar que al final del camino se trata de una relación humana que debe considerar el perfil de comportamiento, la visión del mundo, para saber si podrán trabajar juntos. Y eso depende también de la etapa del negocio en la cual se está tomando la decisión.
Por ejemplo, para un startup, emprender acompañado se parece más a un acto de confianza que a una resolución estratégica. Todavía hay........
