La nueva generación iraní convierte la denuncia en espectáculo: ‘Ella y su hijo’
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El último filme de Saeed Roustayi constituye un caso paradigmático de la situación —ética y, por tanto, estética— del cine iraní: una filmografía nacional que ha incorporado en sus relatos los distintos devenires políticos y culturales del país.
El primer gran parteaguas puede situarse en 1979, con la Revolución Islámica y la fundación de la República Islámica de Irán. Antes de ese acontecimiento, encontramos películas como Ajedrez del viento, melodrama estilizado y argumentalmente profundo sobre la avaricia y el hartazgo. Tras la revolución, el Ministerio de Cultura y Orientación Islámica adoptó una política rígida respecto a qué filmes podían producirse, comparable en ciertos aspectos con el control soviético ejercido por organismos como la Goskino. A ello se sumó una postura antioccidental........
