¿Son las inversiones públicas la clave para la soberanía en materia de IA?
A medida que se recrudece la carrera mundial por la Inteligencia Artificial (IA), también lo hace la lucha por asegurar la soberanía en materia de IA. Aún antes de que se calmara el revuelo por la salida a bolsa de SpaceX, la administración Trump ya estaba, según se informa, manteniendo conversaciones con OpenAI y otros importantes laboratorios de IA sobre la posibilidad de adquirir una participación accionarial antes de que ellos también salieran a bolsa. Del mismo modo, el Fondo Nacional de Inversión en la Industria de la Inteligencia Artificial de China, respaldado por el Estado, estaría ultimando las negociaciones para invertir en la primera ronda de financiación externa de DeepSeek.
A primera vista, estas maniobras paralelas sugieren una convergencia entre las dos principales potencias mundiales en IA. Pero un análisis más detallado revela marcadas diferencias en sus estrategias subyacentes para asegurar la soberanía en IA.
En Estados Unidos, parece estar surgiendo una coalición formada por políticos tanto de izquierda como de derecha —entre ellos Donald Trump y el senador de izquierdas Bernie Sanders— en torno a la idea de que un fondo público o de riqueza soberana podría ayudar a los ciudadanos de a pie a participar en la riqueza potencialmente enorme generada por la IA.
Por radical que pueda parecer esta propuesta, podría hacerse realidad, sobre todo teniendo en cuenta que tanto OpenAI como Anthropic han respaldado ideas similares. Pero una vez que el Gobierno adquiere una participación en un laboratorio de IA, se crea un conflicto de intereses. Es posible que se lo piense........
