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La necesaria inversión en defensa

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18.03.2026

Se hace imprescindible aumentar de manera decidida la inversión en defensa, tanto para cumplir con nuestra contribución exigida en la OTAN, como para estar mejor preparados para defender nuestras fronteras, en especial el flanco sur. Por eso, es un inmenso error la negativa de Sánchez a elevar el gasto en defensa al 5% del PIB, porque dice que eso acabaría con el Estado del Bienestar. Incluso ahora se atreve a decir que quienes defienden el aumento en gasto militar juegan con el dinero de los demás, cuando él sí que dilapida el dinero de los contribuyentes en su política de economía altamente subsidiada, que no sirve para nada, salvo para electoralismo.

Negarse a aumentar el gasto en defensa es un error porque España necesita incrementar dicho gasto para estar mejor protegida, y es un error porque es una oportunidad para elaborar un presupuesto de base cero donde todo se replantee.

Y es un error el empecinarse en dicha equivocación, cuando sabemos que sí que lo va a tener que hacer en los próximos diez años, porque ha firmado dicho compromiso, y cuando dice que no hay que gastar más, sino mejor en dicha materia. Hombre, eso debería aplicárselo al conjunto del gasto absurdo e innecesario que alimenta en los presupuestos, a ver si lo asimila, pero en defensa habrá que gastar mejor, por supuesto, pero, además, hay que gastar más, porque es ridículo el nivel de inversión de España en dicha partida. Y eso es compatible con el Estado del Bienestar, pese a lo que diga Sánchez: no se trata de eliminar las dotaciones para servicios esenciales, sino de acabar con tanto gasto absurdo que sólo promueve redes clientelares. Se trata de eliminar ese gasto, de realizar reformas estructurales que hagan ganar eficiencia a los servicios esenciales, y se trata, con el ahorro de los gastos innecesarios, de incrementar el gasto en defensa. Toda esta maniobra de Sánchez se produce, por cierto, sin presupuestos, sin pasar por el Congreso y sin pretender rendir cuentas a nadie.

Como he dicho y mantengo, ese aumento de gasto en defensa no puede ser adicional al gasto presupuestario global actual, sino que hay que ajustar otras partidas innecesarias y aumentar la inversión en defensa. Y por eso, España no puede incrementar el gasto global. Sí ha de hacerlo en defensa, porque ha sido una partida infradotada, porque España tiene muchos riesgos en el flanco sur, aparte de los globales que asume por su pertenencia a la UE y a la OTAN, elementos que hacen necesario un fuerte incremento en el gasto de defensa. Ahora bien, una cosa es que el gasto en defensa se incremente y otra es que sea un incremento adicional sobre el gasto global de todas las partidas. Eso es un inmenso error, porque por mucho que el gasto en defensa no computase artificialmente a efectos del cumplimiento de los objetivos de estabilidad, existe, incrementa las tensiones de gasto y, con ello, las tensiones en la estabilidad presupuestaria.

Y si hay dicho incremento adicional sin reducción de otros gastos innecesarios, ¿de dónde se nutriría? Obviamente, de los contribuyentes mediante más impuestos, o tendría que cubrirse mediante más déficit y más deuda, es decir, con impuestos futuros, porque, aunque no compute, hay que pagar el gasto. Por eso, es imprescindible reducir el gasto innecesario.

Es imprescindible llevar a cabo el incremento en el gasto en defensa, pero con la condición de la reducción simultánea de una cuantía equivalente en gastos innecesarios, porque el gasto global no puede aumentar más, ya que incluso debería reducirse; con el control de la ejecución y siempre con tramitación parlamentaria. Es una oportunidad perfecta para elaborar un presupuesto base cero, donde todo se replantee, se elimine lo innecesario y se concentre el gasto en lo esencial, como el gasto en defensa.

Sánchez se equivoca en su negativa a aumentar el gasto en defensa. España es socio de la OTAN y debe cumplir con sus compromisos, no puede mirar para otro lado ni esperar a que otros nos resuelvan el problema. Sánchez, en un último intento populista y electoralista, rodeado y acorralado por la presunta corrupción de su partido y de su entorno, trata, con sus enfrentamientos con Trump a raíz del gasto militar y de negarle, de boquilla, las bases de Morón y Rota, aunque, en realidad, autorice su uso, de distraer la atención, pero es una medida más de su irresponsabilidad, porque España debe cumplir de inmediato con ese esfuerzo presupuestario acordado –no dejarlo para los que vengan tras él– y, a cambio, debe reducir todo el gasto clientelar que desangra al presupuesto y a los contribuyentes. Eso es lo que hay que eliminar, pero el gasto en defensa hay que aumentarlo inmediatamente, como debe haber presupuestos inmediatamente, y, como no puede sacarlos adelante y no puede dar seguridad jurídica a España ante los casos de supuesta corrupción que asolan a su entorno, debe convocar elecciones inmediatamente y dejar que otro gobierno, el que los españoles decidan, pueda cumplir con los compromisos de España, como es el aumento del gasto en defensa establecido por la OTAN.


© El Economista