menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Las violencias todavía invisibles del 8M

19 0
09.03.2026

Zuri 1 se divorció después de 15 años de matrimonio. En tiempos de pandemia, su hijo menor fue diagnosticado con una enfermedad incapacitante provocada por el virus del Covid 19. Un poco después vino el divorcio. Zuri I no pudo reclamar para sus hijos una pensión digna. ¿Por qué? Porque debía trabajar una jornada completa y, en una segunda jornada (no remunerada) tener que atender su casa, la crianza de sus hijos, la atención especial a su hijo discapacitado; además ella necesitaba acudir a terapia y adquirir herramientas para sobrellevar sus duelos. Como si todo lo anterior fuera una carga ligera, le hizo falta un abogado con mayor empatía y sentido de justicia, así que se conformó con lo que su ex esposo le ofreció porque ella ya no podía seguir dedicando tiempo a ese litigio.

Hoy, él muestra en redes sociales una vida relajada, entre fiestas, viajes y dispendio. Ella, organiza hamburguesadas y rifas para financiar el tratamiento de su hijo.

Zuri 2 es una mujer con mucho talento, sumamente creativa. Tiene por lo menos 20 años siendo la principal socia de su pareja, apoyándolo en todos los proyectos que decide emprender e incluso, ha sido la creadora de algunos de ellos. A pesar de eso, los comentarios frecuentes de él para ella son de menosprecio, constantemente invisibiliza su trabajo y sus logros; la hace sentir insuficiente y es el principal crítico de su capacidad y su talento. Ella sobrelleva esa situación porque no ha encontrado la forma de independizarse económicamente.

Zuri 3 es sola en la ciudad; tras su separación, encontró la manera de sostener los gastos de su casa,........

© El Diario