¿Y si ya abrimos los ojos?
Con la eliminación de México en su propio mundial, el 3-2 ante Inglaterra no solo sepultó las aspiraciones deportivas de la selección de levantar la copa, sino que apagó las ilusiones de miles de mexicanos que, ya sea por moda o por un auténtico espíritu futbolístico, mantuvieron la fe porque ¿y si sí? Pero, como en toda historia trágica, la realidad se hace presente y muestra los claroscuros que pueden desencadenarse aun en los momentos más felices de los protagonistas. Ahora que el foco de atención se apaga para los mexicanos, la realidad del país se proyecta lentamente para revelar las cosas a las que en verdad se debería poner atención.
Para el gobierno federal la consigna fue clara: proyectar alegría, pulcritud y estabilidad ante los visitantes extranjeros, algo que choca de frente con las decadencias que se advierten con solo poner atención a las calles del país, y de manera particular a las de una frontera, donde la fiesta mundialista se vivió a la distancia, entre la nostalgia por los partidos que no........
