Silencio cómplice del Partido Liberal en la corrupción del Eje Cafetero
Mientras el país se escandaliza por redes criminales como “Las Marionetas” y los escándalos de la UNGRD, el Partido Liberal ha logrado evadir el escrutinio público. La colectividad no ha asumido responsabilidad institucional por los delitos cometidos por los protagonistas de los escándalos de corrupción. ¿Por qué no se exige rendición de cuentas como organización política y por el contrario, sus políticos se re-eligen sin sanción social?
El caso del exsenador caldense Mario Castaño es emblemático. Desde su curul tejió una red criminal que operó en al menos 12 departamentos, incluyendo Risaralda, Quindío y Caldas. Coordinaba contratos con alcaldes a cambio de comisiones del 10%, infiltró entidades de control y manipuló funcionarios para desviar recursos públicos. Aunque “falleció” en prisión, su “modus operandi” sigue intacto. El Partido Liberal, lejos de asumir responsabilidad, ha guardado silencio.
Otro caso que ilustra esta omisión es el del actual senador Juan Pablo Gallo. Investigado por presuntas irregularidades en contratos de Invías y la UNGRD al “supuestamente” recibir beneficios a cambio de apoyar iniciativas del actual gobierno de Gustavo Petro. En el pasado, Gallo fue investigado por presunto enriquecimiento ilícito en la compra de un apartamento y aunque la Corte Suprema cerró el proceso por falta de pruebas, el caso dejó dudas sobre el origen de los recursos utilizados para adquirir el inmueble. Además, su administración fue protagonista del escándalo de la app Kontacto, una herramienta digital que operó como una máquina electoral que combinaba clientelismo, presión laboral y uso indebido de datos personales para asegurar votos en las elecciones territoriales de 2019. Además, la Procuraduría lo suspendió........
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