Venta de créditos hipotecarios en sindicato IMSS
-Venta de créditos hipotecarios en sindicato IMSS
Hay nueva denuncia pública contra el líder del sindicato del IMSS en Chihuahua, el enfermero Jorge Herrera Navarro, ahora por la presunta venta de créditos hipotecarios de la institución en la entidad.
Trabajadores sindicalizados, que solicitaron su anonimato por posibles represalias, denunciaron a este medio que el líder sindical del Instituto Mexicano del Seguro Social en el estado anda “ofertando” dichas oportunidades crediticias al “mejor postor”; y en casos concretos, beneficiando de manera directa a familiares directos y amigos personales, omitiendo los procesos correspondientes para acceder a ellos.
Sabemos que el crédito hipotecario para el personal del IMSS se enfoca en dos vertientes: el crédito del Infonavit para trabajadores activos (registrados bajo la Ley del Seguro Social) y préstamos específicos gestionados por el SNTSS para trabajadores de base o pensionados, los cuales permiten comprar, construir, remodelar o ampliar vivienda, con opciones de pago directo al IMSS.
Es decir, se trata de un derecho y un gran beneficio al que pueden acceder las y los trabajadores sindicalizados del Instituto Mexicano del Seguro Social, al cumplir con diversos requisitos y con base en una solicitud correspondiente, cuyo proceso de asignación puede durar meses, e incluso años.
Sin embargo, los denunciantes, tanto de la Ciudad de Chihuahua como de Juárez, afirman que, en esta administración sindical estatal, personas que no estaban en la lista han resultado beneficiadas.
Por lo tanto, exigen a las autoridades del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social que volteen hacia el estado de Chihuahua y realicen una investigación urgente para transparentar no solo el manejo de la asignación de estos créditos hipotecarios, sino también todos los recursos sindicales.
Señalan que Herrera Navarro está cayendo en “excesos” fáciles de comprobar; el más visible es el flamante vehículo en el que se conduce.
Afirmaron que el líder de la Sección VIII del SNTSS en el estado nunca ha contado con el apoyo total de la base trabajadora, por lo que, con situaciones de este tipo, crece más el descontento e inconformidad hacia su gestión.
En ese sentido, recordaron que en 2024 la elección de Herrera Navarro fue impugnada por los propios trabajadores por presuntas irregularidades, ya que estaba sancionado al momento del registro por proselitismo anticipado por la Secretaría de Honor y Justicia del Comité Ejecutivo Nacional del SNTSS; además, de que, afirman, contaba con antecedentes penales por narcomenudeo, trata de blancas y violencia doméstica, tal y como lo consignó este medio el pasado 31 de julio de ese mismo año.
Aún así, afirmaron, se le permitió contender por la Secretaría de la Sección VIII del SNTSS en Chihuahua, proceso en el que obtuvo dos mil 787 votos a favor, de los 12 mil 040 votos totales del proceso de selección.
En más de tres ocasiones, la juarense Brighitte Granados de la Rosa ha quedado en evidencia como árbitro parcial o sesgado en medio de la carrera por el 2027, cerrada entre el alcalde, Cruz Pérez Cuéllar, y la senadora, Andrea Chávez Treviño.
La dirigente estatal de Morena enfrenta señalamientos por no esconder para qué lado late su corazoncito, lo que la ha llevado a episodios críticos durante su gestión, como cuando descalificó a priori, hace varios meses ya, las posibles aspiraciones políticas en Chihuahua de la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel, su ex madrina.
Pero también es blanco de señalamientos por deficiencias en la atención institucional que debería tener el partido en las coyunturas políticas que se presentan.
A veces, dicen, gasta más energía en atizar broncas internas de las sectas morenistas que en fijar posturas partidistas claras sobre temas de la agenda pública estatal. De eso hay más ejemplos, como los ataques a los diputados morenistas cuando no votan como ella espera o las acusaciones contra cuadros del mismo partido durante asambleas o procesos de conformación de comités.
Además de ello, tiene encima reclamos por fallas en la conducción de un comité estatal que empezó con muchas expectativas, pero fue doblándose hasta caer en la falta de transparencia y en una política de puertas cerradas para los críticos internos.
De ahí que, pasado el Consejo Nacional y con miras al proceso de 2027, empiecen a surgir voces sobre el papel de la dirigente, en particular sobre su permanencia en el cargo, para conducir el juego interno y aportar valor a las candidaturas que surjan en los próximos meses.
Granados de la Rosa debe estar muy tranquila porque desde mediados del año pasado la dirigencia nacional acordó no mover dirigentes estatales hasta pasada la elección del año próximo, con el fin de no generar divisiones ni enfrentamientos.
Sin embargo, no tienen esa misma tranquilidad los aspirantes a los diferentes cargos de elección popular que se han sentido atacados por el árbitro que debería ser imparcial.
El aumento reciente en el precio del diésel en México —alrededor de 10 por ciento en la última semana— es una señal que no debe pasar desapercibida. Ayer rebasó los 26 pesos el litro aquí, aunque en algunos puntos sobrepasa los 27 pesos al interior del país.
A diferencia de la gasolina, cuyo impacto suele sentirse principalmente en los automovilistas, el diésel es el combustible que mueve buena parte de la economía: camiones de carga, transporte de mercancías, maquinaria agrícola y equipo industrial.
Cuando el diésel sube, prácticamente todo lo que se transporta por carretera termina encareciéndose tarde o temprano.
En un país donde la mayor parte de la logística depende del autotransporte, el alza del diésel se convierte en un impuesto indirecto sobre la economía.
Los costos de mover alimentos, materiales de construcción, productos industriales y bienes de consumo aumentan, y esos incrementos tarde o temprano se trasladan a los precios finales.
No hace falta que la gasolina se dispare para que aparezcan presiones inflacionarias: basta con que el diésel se encarezca.
El contexto internacional tampoco ayuda. Las tensiones y el conflicto en Medio Oriente han vuelto a presionar al mercado petrolero mundial, elevando los precios de los combustibles.
En México ya empieza a reflejarse en el diésel —y en menor medida en la gasolina—, lo que abre la puerta a nuevas presiones sobre la inflación en las próximas semanas.
El alcalde, Cruz Pérez Cuéllar, estuvo presente en la reunión de la presidenta Sheinbaum con los 61 presidentes municipales de las ciudades más violentas del país.
Pero los medios no lo buscaron para eso, sino para arrancarle una declaración sobre el escenario Chihuahua 2027 y su opinión respecto de la contienda interna en Morena.
Lo relevante es que haya dicho que “hay piso parejo” con la senadora Andrea Chávez, su principal competidora, y que acatará las reglas internas para evitar actos anticipados de campaña.
Dijo haber solicitado “por escrito” a una revista especializada que retire el contenido de una entrevista anunciada en espectaculares colocados en los cuatro puntos cardinales del estado.
Hábil, cauto, evadió ser directo sobre las unidades de salud de Andrea que circularon con su imagen por varias regiones de la entidad. Ese tema “ya fue hace mucho tiempo y se resolvió”, aclaró en la CDMX.
En su cuenta de Facebook subió un video y una grabación con el comentario: “Salimos con mucho ánimo de Palacio Nacional después de la reunión con nuestra presidenta Claudia Sheinbaum. Seguimos fortaleciendo el trabajo conjunto con el Gobierno de México en beneficio de nuestra comunidad”.
No sabemos si en esa reunión la primera morenista le guiñó un ojo; lo cierto es que Cruz da la impresión de ir como caballo de hacienda; por algo ha de ser.
