Demostrar autoridad en Palacio, nuevo reto de Bonilla
Más por la orillita que por el centro, muy esporádicamente frontal, al fin consiguió alzarse Marco Antonio Bonilla como candidato del PAN a la gubernatura, o “defensor de la patria, la familia y los valores”.
El presidente municipal de Chihuahua fue “destapado” el miércoles por la noche como tal por la gobernadora, Maru Campos, ante directivos de medios de comunicación de las principales ciudades del estado.
La postulación formal fue concretada el viernes en la ciudad de Chihuahua por un enviado ex profeso del comité nacional panista, Santiago Taboada, secretario de Acción Política. Hizo pública la decisión en la misma conferencia de prensa donde fue anunciada la designación de Daniela Álvarez como nominada a la alcaldía de Ciudad Juárez.
Ayer correspondió la confirmación a los casi 100 miembros del Consejo Político Estatal de Acción Nacional, el máximo órgano de decisión en ese partido. No arrancará Bonilla de inmediato la campaña electoral; ni siquiera pedirá licencia todavía pero el “gastómetro” tiene meses trabajando.
Lo hará hasta que los plazos electorales se lo permitan, aunque, igual que los aspirantes a candidatos por Morena, Cruz Pérez Cuéllar y Andrea Chávez, no frenará su proselitismo. Trae doble suela en los zapatos. Ha sumado ya muchos kilómetros de “precampaña” por todo el estado; algunas veces ha recorrido esta frontera aun con su alta complicación de plaza intensamente guinda.
A estas alturas de la sucesión por la gubernatura 2027 nadie tenía dudas que Bonilla obtendría la nominación, aunque la gobernadora hubiera preferido a Gilberto Loya, a Daniela Álvarez…emocionalmente más cercanos a ella.
El alcalde de Chihuahua, y sobre todo su equipo, jugaron con el score para obtener de la gobernadora su visto bueno; privilegiaron la paciencia, metieron en caja fuerte sus haberes para controlar al 100 por ciento al panismo de la capital y a la administración municipal; no........
