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Pasan los meses y la incertidumbre persiste

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25.02.2026

Semanas y meses siguen transcurriendo, y la incertidumbre en el panorama económico de esta frontera es lo único que prevalece. En todo 2025 y lo que va de este año, la falta de certidumbre ha sido la constante en la industria de manufactura de exportación.

El reciente anuncio de la cancelación de las políticas arancelarias por parte de la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos fue bien recibido en esta frontera. Sin embargo, el júbilo duró poco, ya que, ante el fallo dado a conocer, el presidente norteamericano reviró anunciando la aplicación de nuevos aranceles al resto del mundo.

Existe desconcierto en el sector industrial fronterizo. Todo es demasiado confuso. Se cancelan unos aranceles y casi inmediatamente se anuncia la aplicación de otros que también podrían ser cancelados. Se anunció que serían del 10 por ciento, pero luego pasaron al 15 por ciento.

Todo esto lo único que está produciendo es mucha incertidumbre y poca confianza. Ciudad Juárez ya presenta huellas de estrés en la economía local. Las cifras lo reflejan: en enero de 2026, esta frontera registró 478,761 empleos formales, apenas dos más que en diciembre, lo que confirma un escenario de preocupante estancamiento más que de recuperación.

Aunque la cifra mensual es técnicamente positiva, en la comparación anual Ciudad Juárez mantiene una pérdida de 11,388 empleos frente a enero de 2025, reflejo del ajuste en manufactura, sector que por sí solo acumula una caída de 14,094 plazas. Los servicios, el comercio y el transporte muestran incrementos moderados que aportan dinamismo interno, pero todavía insuficientes para compensar el retroceso industrial que experimenta la ciudad.

Por otro lado, el salario diario promedio alcanzó 763.73 pesos, con un crecimiento anual de 6.6 por ciento, por encima de la inflación local de 4.4 por ciento. Esto implica una leve mejoría en términos reales. El mercado laboral juarense no crece con fuerza, pero tampoco sigue cayendo: atraviesa una fase de estancamiento tras un año complejo para su base manufacturera.

El nuevo arancel global del 10 por ciento que Trump pretende imponer no es un tema ajeno para Ciudad Juárez. Y, a pesar de que un gran número de maquiladoras exportan bajo el T-MEC y podrían quedar protegidas si cumplen reglas de origen, no todas las plantas maquiladoras están blindadas.

Aquellas que dependen de insumos asiáticos o que apenas ensamblan con bajo contenido regional sí pueden quedar expuestas. Y, en comercio internacional, la diferencia entre cumplir o no cumplir una regla puede costar millones de dólares.

De manera formal, el arancel lo paga el importador en Estados Unidos, pero en la práctica la factura termina cruzando la frontera de regreso. Las matrices lo que hacen es presionar los precios, recortar márgenes o reubicar la producción.

El ajuste no se siente en la Unión Americana, se siente en Juárez, cuando los pedidos se frenan, los turnos se reducen y las contrataciones no se realizan.

Lo dañino no es el 15 por ciento en sí, sino la señal política: si Estados Unidos está dispuesto a imponer aranceles unilateralmente, la incertidumbre vuelve al tablero. Pero es la certidumbre, la planeación y la estabilidad lo que mueve la economía y la hace funcionar. Y cuando estos factores se trastocan, la inversión se paraliza. Y cuando la inversión se detiene en la frontera, el empleo desaparece. Esto, en Ciudad Juárez, ya no se puede permitir. Las alertas ya están encendidas.


© El Diario