Somos un reflejo de nuestros padres y ancestros
El jueves vi al famoso empresario chihuahuense de bienes raíces Héctor ‘El Caramelo’ Chávez con su hijo en el encuentro de la Selección Mexicana en contra de la República de Corea del Sur. Era el segundo partido de México en este mundial. Verlo me recordó que hoy se celebra el Día del Padre, como cada tercer domingo de junio. Por cierto, fue el segundo triunfo del combinado, y esto los calificó en el primer lugar de su grupo pase lo que pase, asegurando un cuarto partido en el Azteca.
Claro que, como aficionado de los mundiales y como mexicano, esto me dió mucha alegría. Enhorabuena y felicidades para nuestros deportistas y para todos los mexicanos que hacen posible que México sea uno de los anfitriones más queridos del mundo; muy por encima de Estados Unidos, en donde es innegable que la cultura del futbol sigue creciendo. Allá hay muchos compatriotas que la sufren sin documentos y tienen miedo hasta de salir a trabajar, pero no me queda duda de que apoyan a su selección y a su país con todo.
He visto al Caramelo desde que yo recuerdo en los mundiales –que bueno que pueda darse ese lujo, los precios hoy están por las nubes= pero fue la primera vez que lo observé acompañado de su hijo, y vistiendo atuendos similares. Chávez está reconocido como el aficionado número uno del tricolor por la FIFA. Lleva casi 40 años siguiendo a la selección por todo el mundo, asistiendo a más de una decena de Copas Mundiales, y más de una centena de partidos, con la ilusión de que México sea campeón algún día; siempre luciendo su característico sombrero charro, y una gran bandera mexicana. Ahora también lo presentan en comerciales muy bien vendidos junto a varios jugadores de nuestro país. Salió en uno de McDonald’s coreándole el típico ‘sí se puede’ a Santiago Jiménez, nuestro delantero del Milán de Italia.
Ese icónico momento entre un padre y un hijo en el Mundial, me recordó cuando el nuestro nos llevaba de........
