menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

¿Y si sí? Sería estupendo, pero, ¿y si no?

18 0
05.07.2026

Hace tiempo que no cantaba el himno nacional como cuando era niño y estaba en la escolta de le escuela primaria Zaragoza de Ciudad Juárez. El pasado martes me uní de corazón a los aficionados que se reunieron en el parque que está frente al Centro Cultural México Americano en la zona centro de El Paso, Texas. Desde niño me gusta el mundial de futbol, pero debido a los altos costos de los boletos, en esta edición preferí ver los partidos por tele. El ambiente fue muy sano, familiar. Lo mejor es que la selección ganó, y ganó bien. México sigue invicto y sin goles recibidos, pero lo mejor está por venir. Hoy el ‘tri’ se la juega contra Inglaterra.

El Fan Fest de la Selección fue patrocinado por esa ciudad. Dieron agua, hicieron una apreciable rifa de regalos en la que el regidor Canales participó, y regalaron collares con los colores de la bandera. Es muy bonito apoyar a tu país desde fuera. Uno se siente más mexicano que los tacos.

Los policías y bomberos se daban la vuelta animando con sus sirenas a la gente. Por ahí no se asomo ningún encapuchado de ICE. Aunque el evento se retrasó por más de una hora debido a las tormentas de lluvia, nadie se fue. El sol cedió ante las nubes blancas, y una brisa llegó del sur para refrescar la bonita tarde. Los drones aéreos se paseaban por lo alto provocando a los asistentes, y ya al caer la noche, luces de diferentes colores de los edificios del centro se asomaron para alegrar la noche. Mientras se esperaba el anhelado pitido inicial, surgieron las cascaritas acrobáticas de dominadas de pelota. Una vez iniciadas las hostilidades del primer tiempo, la pasión se desbordó por completo cuando el colombiano mexicano Julián Quiñones anotó. No cabe duda que los mexicanos nacemos donde queremos, como dicen.

En Ciudad Juárez se calculó que más de ocho mil quinientas almas se reunieron entre el estadio 8 de diciembre y el parque central. En la Ciudad de México, el hermoso estadio Azteca se abarrotó con ochenta mil ochocientos veinticuatro almas. Después........

© El Diario