Begoñismo ilustrado
Me falta entusiasmo para ser un begoñer como dios manda. Lo digo con pena y cierta resignación porque eso quiere decir que jamás seré ministro ... y que mis opciones de pillar al menos una secretaría de Estado son muy remotas. Es una lástima, visto que mi licenciatura en Periodismo, aunque no sea nada del otro jueves, me habría cualificado de sobra para dirigir la Aemet y para asumir cuatro o cinco cátedras extraordinarias en la Complutense. Ahí noto que he malgastado mi vida. ¡Si lo hubiera sabido antes, aquí iba a estar yo juntando........
