Alardes y paños calientes
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno y Aziz Akhannouch, presidente del Gobierno de Marruecos. XIII Reunión de Alto Nivel España - Marruecos.
Una relación fundada en la asimetría. Ningún presidente del Gobierno ha disfrutado de relaciones plácidas con Marruecos. Rabat no contempla a España como contempla a Francia: la considera un vecino vulnerable, necesitado de cooperación y susceptible de presión. La geografía obliga a entenderse; no a arrodillarse. La monarquía alauí conoce bien nuestras dependencias: inmigración, pesca, seguridad, narcotráfico y control de una frontera que también es europea. Cada desacuerdo permite recordarnos que posee una llave. Y cada concesión española acaba encareciendo la siguiente pretensión.
No una avalancha, sino una agresión instrumental. La entrada masiva descarta un fenómeno migratorio espontáneo. La magnitud, la concentración temporal y la permisividad fronteriza marroquí permiten describirla como una instrumentalización de seres humanos para probar la capacidad de reacción española. Un informe de fuentes abiertas reconstruye una campaña digital iniciada semanas antes. La sentencia del Tribunal Supremo sobre........
