Ninguno supo nada
El presidente de la Generalitat valenciana en funciones, Carlos Mazón. / Eduardo Parra - Europa Press / Europa Press
Los primeros días de noviembre del 25, un tipo llamado Carlos Mazón apareció ante los medios de comunicación que llevaban atizándole casi un año. «No puedo más», dijo. Y anunció su renuncia a la presidencia de la Comunidad Valenciana.
Su culpa fue que estaba comiendo en un restaurante llamado El Ventorro cuando se produjo una brutal e inesperada riada que causó más de doscientas muertes. No contestó a las llamadas telefónicas de su equipo y no se enteró de lo que estaba pasando hasta que entró, ya muy tarde, en el centro de emergencias.
A partir de ahí se organizó una demoledora cacería. La periodista con la que estaba comiendo, a quien quería fichar para la televisión autonómica, fue interrogada, porque el caso........
