Crisis en el Gobierno Peninsular
Como en una película de Almodóvar, esta semana tuvimos ministros y ministras al borde de un ataque de nervios. Un consejo que se retrasa dos horas. Unas negociaciones a cara de perro. El pasado viernes el Gobierno Peninsular de coalición estuvo a punto de saltar por los aires. A un pelo de la ruptura. Los ministros de Sumar decidieron dar un golpe sobre la mesa para imponer sus recetas contra la crisis del petróleo. Y el presidente Sánchez resolvió el desastre muy a su manera: en vez de un decreto habrá dos: uno propuesto por el PSOE y otro que se inspira en Sumar. Hechos inéditos para circunstancias increíbles. No hay ningún problema siempre que se tenga imaginación. Así es el país que lleva tres años sin presupuestos.
Pero el lobo ha enseñado las orejas: por primera vez se ha escenificado la distancia que empieza a abrirse entre los socialistas y sus socios de extrema izquierda. Los resultados de las últimas elecciones han despertado en los comunistas una creciente alarma por sus pésimos resultados. Y encima, Podemos, el único partido de ese espacio que no apoya a Sánchez, les acusa de ser........
