Canarias y sus circunstancias
El papa León XIV saluda a la multitud congregada en la plaza San Pedro, en la Ciudad del Vaticano. | / EUROPA PRESS
En este invierno de nuestro descontento, que diría un rey contrahecho, todo es caos, arrabal y malevaje. Como en el famoso tango. Ya no te puedes fiar de nada. Ni siquiera de las religiones que predican el calentamiento global a quienes vivimos congelados en el trópico.
Antes veíamos las guerras por televisión mientras nos comíamos unas cotufas y comentábamos, apesadumbrados, que el mundo estaba como una cabra. Nos contaban los muertos de estos o de aquellos, nos enseñaban unas imágenes y nos levantábamos a coger un refresco de la nevera antes de cambiar de canal. Lo malo para la buena gente acomodada de Occidente, tan compasiva a la hora del telediario, es que, desde hace un tiempo a esta parte, lo que pasa al........
