Stiglitz y el futuro del euro
El Premio Nobel Joseph Stiglitz. / EFE
El Nobel Stiglitz lo ha dicho sin demasiados rodeos en su último libro: el euro, tal y como está diseñado, es un sistema defectuoso. No porque la idea de una moneda común sea en sí misma un error, sino porque se construyó sobre una unión monetaria sin verdadera unión fiscal, sin mecanismos eficaces de solidaridad entre países y con reglas rígidas que, en momentos de crisis, castigan más a quienes menos margen tienen.
No es una crítica menor. Ni nueva. Durante años, el euro nos fue presentado como un seguro de estabilidad y prosperidad. Una herramienta que permitiría a las economías europeas converger, crecer juntas y resistir mejor los vaivenes del mercado global. En parte, eso es lo que ha sido. Pero también ha demostrado sus límites. Especialmente cuando las cosas se tuercen. Porque cuando llegan las crisis –y siempre llegan– no todos los países parten del mismo punto. Y en ausencia de mecanismos reales para compartir riesgos, la moneda única se convierte en una camisa de fuerza para los más débiles. Ajustes, recortes, reformas impuestas… y un coste social que, en muchos casos, se ha pagado durante años.
Joseph Stiglitz lo resume asegurando que el problema no es solo económico, también es político. Un sistema diseñado por élites........
