La conjetura y la prudencia
Trabajadores realizan tareas de retirada de los restos de los vagones en el punto de las vías donde tuvo lugar el accidente de trenes de Adamuz, a 24 de enero de 2026 en Adamuz (Córdoba, Andalucía). / Guillermo Morales - Europa Press
No ha empezado el año bien. Nada bien. La muerte, cualquier muerte, es tragedia. Y la tragedia nunca afecta a uno solo. Venga como venga: tierra, mar o aire. Da igual. La vía es irrelevante. Esta vez ha sido el tren. Los trenes. Y en dos sitios distintos. La desgracia se cebó sin piedad de los nuestros. Sin importarle mucho más que el azar. Hay quien le dice destino. Demasiado cruel con los que nada habían hecho para merecerlo. Mueren ellos y la onda expansiva malhiere de por vida a familiares y amigos.
Me cogió en Marruecos:........
