Célebres bandidos en Bolivia
La captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset ha sido motivo para pensar en los malhechores extranjeros que han dejado huella en Bolivia y que han sido conocidos ampliamente en el mundo. No nos hemos atrevido a incluir a los maleantes nacionales, porque, desde la fundación de la república hasta hoy, llenarían todas las páginas de este periódico.
Podríamos empezar diciendo que no encontramos bandidos foráneos que nos visitaran en el siglo XIX. En mi cacumen solo aparecen forajidos espadones bolivianos, militares barbados por lo general y con olor a aguardiente, que ordenaron muertes, robaron, violaron, golpearon y bebieron hasta derrumbarse en las mullidas alfombras palaciegas. Porque, para nuestros males, algunos de ellos llegaron a la Presidencia de la república.
Los “cowboys” Butch Cassidy y Sundance Kid aparecieron en nuestro escenario el año 1908, después de que a comienzos de siglo huyeron de Estados Unidos luego de haber asaltado trenes y bancos a su gusto y placer. Ambos pistoleros, líderes de la “Pandilla Salvaje” en el lejano oeste americano, perseguidos por la justicia, llegaron a Argentina, donde se hicieron ganaderos. Pero observaron que se ganaba más dinero delinquiendo y volvieron a asaltar bancos a tiro limpio. Tuvieron que salir a galope tendido hasta Chile, de donde rápidamente pasaron a nuestro país.
Aquí, en la pobre y vapuleada Bolivia, necesitados de dinero, cometieron fechorías en los caminos, hasta que se les ocurrió atracar........
