Un país al borde del abismo
La crisis política boliviana ha entrado en una fase de desgaste peligroso, donde la confrontación permanente amenaza con arrastrar al país hacia un escenario de mayor fractura social e incertidumbre institucional. Las recurrentes movilizaciones promovidas por sectores afines al expresidente y caudillo cocalero Evo Morales Ayma, particularmente en el occidente del país, vuelven a colocar sobre la mesa la exigencia de renuncia del presidente Rodrigo Paz, en una espiral de presión callejera que parece no encontrar límites ni canales efectivos de solución. Tampoco puede soslayarse la advertencia lanzada por el Comité pro Santa Cruz, ante la inacción de las fuerzas del orden, de desbloquear rutas departamentales convocando a la ciudadanía a hacerlo efectivo desde este martes, lo que puede derivar en hechos de consecuencias imprevisibles.
Bolivia vive atrapada en un ciclo político repetitivo con gobiernos debilitados, protestas interminables, bloqueos de carreteras que paralizan la economía y liderazgos de dudosa calidad y cuestionables objetivos que prefieren la confrontación antes que el entendimiento. La........
