Gobernar para mujeres reales
La discusión sobre la designación de una ministra de la Mujer por parte del próximo gobierno ha vuelto a instalar un falso dilema que empobrece el debate público: o se asume sin matices el feminismo estatal e identitario promovido por la izquierda, o se niega la existencia misma de demandas legítimas de las mujeres. Ambas posiciones son cómodas, pero profundamente irresponsables.
Cuestionar la captura ideológica del feminismo no equivale a negar la realidad de las brechas y desafíos que afectan especialmente a las mujeres en nuestra sociedad. Del mismo modo, reconocer esa especialidad no obliga a adherir a una agenda identitaria que ha utilizado al Estado como plataforma de activismo político. Desde luego, confundir deliberadamente ambos planos ha sido funcional para expandir burocracias e ideologías........
