Democracia 21 o la nada encantadora
27 de agosto 2026 - 03:07
Ciudadanos se marcó un suicidio a la manera argentina. Se subió a lo alto de su ego y se arrojó al vacío. Murió, pero ni siquiera dejó un bonito cadáver. Hubo una vez en que soñamos despiertos los leales a la España tibia. El centro político tuvo su día de vino y rosas: 4 millones de votos y 57 escaños en el gallinero del Congreso. En noviembre de 2019, antesala de la pandemia, comenzó el derrumbe de C’s por aluminosis. Bajó a 10 escaños gracias a una vocacional querencia por la autodestrucción. Albert Rivera dimitió, desapareció de la escena y, en efecto, en clave forense no dejó cadáver bonito alguno.
Mientras al partido naranja se le iba poniendo cara de tonto útil a lo Juan Marín (último mohicano en Andalucía), en C’s afloraron sus agujeros negros para escarnio de sus votantes: Juan Carlos Girauta es hoy un........
