Un descanso integral
05 de julio 2026 - 06:59
El verano se nos ha echado encima y anhelamos un merecido descanso. Unos lo podrán disfrutar ya; otros tendrán que esperar un poco más. Pero todos estamos ya en modo verano: descansando o esperando descansar. Todavía es pronto para que los medios nos inunden con el famoso “síndrome postvacacional”, pero seguro que llegará su momento.
Recuerdo a un chico goloso que se puso a llorar después de comerse el pastel que más le gustaba. El motivo era sencillo: lo había devorado con tanta ansia que no lo había disfrutado. Estamos a tiempo de organizar nuestro descanso para que realmente lo saboreemos.
El ser humano no es solo cuerpo; tiene espíritu: alma, sentimientos y emociones. Nos puede pasar como en el cuento de Cenicienta: su madrastra y sus hermanastras vivían cómodas y bien atendidas, mientras que ella, descuidada y relegada, hacía de criada. Y, sin embargo, fue precisamente ella la que conquistó el corazón del príncipe.
Si enfocamos el descanso únicamente en lo material —sol, playa, chiringuito, fiestas, viajes y jaleos—, si nos quedamos solo con el bronceado de anuncio, podemos olvidarnos de nuestra........
