¿Para qué pensar?
09 de septiembre 2026 - 03:06
Desde que ChatGPT se coló en nuestros bolsillos, hace apenas cuatro años, la fascinación por la velocidad, la precisión y la capacidad resolutiva de la IA ha ido ganando la batalla. Menos esfuerzo y más dependencia. De lo personal a lo laboral y sin demasiado ruido. A los apocalípticos los hemos ido arrinconando y, unos más desde la inconsciencia y otros desde la ilusión de poder controlarla, hemos terminado regalándole nuestro espacio y nuestro tiempo.
“¡La IA nos va a volver tontos!”, nos gritaban algunos. Pues ya lo ha hecho. Lo que era una intuición, y un temor, ya está sobre el papel. Por primera vez, PISA incorpora datos sobre el uso de........
