Apatrullando la ciudad
Patrulla ciudadana en la barriada El Cerezo de Sevilla. / Europa Press
El Cerezo es uno de esos barrios de Sevilla que -salvo contadas excepciones- no aparece en los medios de comunicación si no es para mal. Estos días copa portadas porque algunos de sus vecinos han organizado patrullas nocturnas. Grupos de muchachos con la agresividad a flor de piel apatrullan las calles de la barriada en busca de gorrillas y personas sin hogar. Una aberración incivilizada impropia de una sociedad democrática, pero también el síntoma de algo más profundo. La iniciativa vecinal es delictiva, pero también indicadora de un malestar que no puede despacharse aludiendo simplemente a la ideología ultraderechista de estas escuadras violentas.
Con demasiada irresponsabilidad, autoridades y periodistas simplones conectan la situación con la cantidad de extranjeros que habitan el barrio y que en algunas zonas alcanza el 20% de la población. Culpar al inmigrante es fácil y echar gasolina al fuego del racismo sale demasiado barato. Sin embargo, el origen nacional de los habitantes apenas tiene que ver con el enfado de los vecinos. Las patrullas son en realidad la reacción al abandono y el deterioro del Cerezo y, de hecho, muchos jóvenes latinos contagiados de espíritu justiciero se integran en ellas.
El problema real en el origen de este estallido vecinal se llama simplemente pobreza y su acumulación en determinados barrios tiene que ver con el modelo de ciudad. Fomenta la concentración de bolsas de miseria extrema en la periferia. Las administraciones abandonan sus funciones en esas zonas, que caen en la marginalidad. Todo ello crea una presión que dificulta la vida misma hasta que vecinos y vecinas desbordados acaban por buscar soluciones simples, como las patrullas, a un problema complejo.
El problema real en el origen de este estallido vecinal se llama simplemente pobreza y su acumulación en determinados barrios tiene que ver con el modelo de ciudad. Fomenta la concentración de bolsas de miseria extrema en la periferia
El problema real en el origen de este estallido vecinal se llama simplemente pobreza y su acumulación en determinados barrios tiene que ver con el modelo de ciudad. Fomenta la concentración de bolsas de miseria extrema en la periferia
Las causas son estructurales y los........
