La muerte civil de Zapatero: Sánchez debe llamar a urnas
El aluvión de informaciones cae sobre la imagen del expresidente como si fuera lluvia ácida. Ni siquiera los más politizados, los más informados, llegan a conocer todos los detalles. Y se especula en los cenáculos con que sólo es el principio. Veremos.
Demasiada complejidad y velocidad para asimilarlo todo. Sin embargo, en lo concerniente a Zapatero, debe haber dos factores incrustados en la mente colectiva y con fuerte huella en la memoria nacional: el papel de las hijas y las joyas. A través de esos dos puntos abiertos, el shock va filtrándose y dando lugar a sensaciones distintas. La negación, el cinismo y el repudio está entre ellas.
Zapatero no está sólo bajo sospecha judicial. También está, sobre todo, bajo una enorme sospecha social. En ese otro tribunal, el de la opinión pública, no se emiten sentencias como las elaboradas por los jueces, se imponen condenas como la muerte civil.
El tipo de juicio social que puede activarse cuando el nivel de ruido es tan alto, las informaciones son tan contundentes y la polarización es tan potente que, en menos de una semana, un hombre puede pasar del altar socialista a nombre tóxico.
En el PSOE comienzan a ser conscientes de ello. Algunas voces le defienden, pero va extendiéndose el silencio. No creo que termine........
