Invadamos, ya mismo, Gibraltar
¡Qué demonios! Tiene razón el bueno de Marlaska: “Hay cosas que ocurren y no necesariamente tiene que haber una responsabilidad”. Está bien visto, así que actuemos en consecuencia. Y, por una vez, hagamos que algo ocurra, una crisis de las buenas, de las que hacen historia, pero no contra nosotros mismos, sino para hacer historia, para que Sánchez pase de una vez al olimpo de la historia.
Busquemos a 70.000 sanchistas a través de las redes sociales, que para eso tiene Moncloa el poderío que tiene, y dejemos que vayan bajando al sur, mejor con camiones que con trenes porque con Óscar Puente a los mandos nunca se sabe. Juntémosles a todos y pongámosles en bañador, armémosles de flotadores y de barcos hinchables. Si Marruecos ha demostrado que puede ocupar Ceuta entera en una tarde y sin disparar un solo tiro… ¿Por qué no podemos hacer lo mismo con el maldito peñón? ¿Por qué no poner en la cima del peñón una estatua de Sánchez diez veces más grande que el Cristo redentor que hay en Río de Janeiro?
Seguro que los servicios secretos británicos no detectarían la marea humana porque James Bond estaría haciendo balconing en Benidorm, aprovechemos el momento. Es la ocasión. Si algo de información termina llegando a Downing Street, es bien probable que nadie preste atención, que........
